Palestina: ¿Nueva Nabka para una Riviera?
Autor: Enrique Tinoco
El periódico digital Infobae informa que el presidente Trump, el lunes 03 de febrero. En una rueda de prensa en la Casa Blanca dijo: «[Israel] Es una tierra bastante pequeña. Es admirable lo que han sido capaces de hacer si lo piensas. Hay muchas cosas buenas. Una potencia de cerebros inteligentes, pero tiene un territorio muy pequeño. No hay duda»; posteriormente se reunió con Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel
En esa reunión propuso que Gaza sea ocupada por Estados Unidos; ‘Veo una posición de propiedad a largo plazo, y veo que traerá una gran estabilidad a esa parte de Oriente Medio y tal vez a todo Oriente Medio”, dijo Trump a los periodistas durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca. “No ha sido una decisión tomada a la ligera, a todo el mundo con el que he hablado le encanta la idea de que Estados Unidos sea dueño de ese pedazo de tierra”.
Para que ello funcione, Trump, propuso que los palestinos de la Franja de Gaza sean reasentados de manera permanente en otros países: “Mi esperanza sería que pudiéramos hacer algo realmente bueno, algo realmente positivo, para que no quisieran volver. ¿Por qué querrían regresar? Ese lugar ha sido un infierno”. Preguntado sobre cuántos palestinos deberían ser realojados, Trump respondió: “Todos. Probablemente un millón setecientas mil personas, quizá un millón ochocientas mil. Pero creo que todos. Serían reasentados donde puedan tener una vida hermosa”.
Un columnista del diario La República comenta: “La propuesta de Trump representa un cambio significativo en la política exterior estadounidense respecto al conflicto palestino-israelí. Asumir el control de Gaza implicaría una intervención directa en un territorio históricamente conflictivo, con desafíos logísticos y diplomáticos considerables. Además, la reubicación de la población palestina plantea cuestiones sobre su aceptación en otros países y el respeto a sus derechos.
Diversos medios y analistas explican esta situación partiendo del “estilo” Trump de negociar: “Una forma un tanto extraña de negociar es atacar de manera demoledora al contrincante para ponerlo en situación de inferioridad y buscar en esas condiciones imponer los términos que a bien tenga el agresor”, un matón en el papel de presidente.
Me parece que eso es muy simplón; no podemos olvidar que Trump es el comandante en jefe de lo que se supone es el ejercito mas poderoso de la Tierra y eso es grave.
Otro factor importante es que Netanyahu, genocida calificado como tal por la Corte Penal Internacional, con orden de captura internacional, es el primer jefe de gobierno que Trump recibe (no lo prenden porque Estados Unidos no es signatario de la CPI); y ambos proponen lo mismo: concluir el genocidio palestino en Gaza, consolidar la limpieza étnica.
Y no es “un cambio significativo en la política exterior estadounidense respecto al conflicto palestino-israelí”. Nuevamente simplón, por decir lo menos. En 1986, Joe Biden, que en esa época era senador, declaró: “Si no existiera un Israel, Estados Unidos de América tendría que inventarse un Israel para proteger sus intereses en la región” y completó: “[Israel] “es la mejor inversión de 3.000 millones de dólares que hacemos”, todo esto para convencer otros parlamentarios a aprobar nuevas ayudas para Israel.
¿cuáles serían esos “intereses en la región” de Estados Unidos de los que hablaba Biden?; nada complicado, petróleo. Israel está ubicado en el Medio Oriente, la región que, en 2022, produjo un tercio del petróleo en el mundo, pero hay más, el Medio Oriente se encuentra en la encrucijada del mundo, donde confluyen África, Asia y Europa, lo que significa para Estados Unidos no solamente mantener el control del petróleo por razones económicas y/o militares sino de negar ese control a otras potencias rivales; en aquella época Rusia, ahora China y Rusia.
Con relación a Israel, un buen resumen histórico está en el libro Atlas do Oriente Medio, de Dan Smith, publicado en 2008: (1) Israel siempre se impuso militarmente, de manera asimétrica y lesiva a los problemas de la región; (2) No atendió a la Resolución 242 de la ONU de noviembre de 1967; (3) Invadió Egipto en 1967; (4) A partir de 1970 se le incluyó como un estado con armas nucleares; (5) Los asentamientos de la Franja de Gaza fueron considerados todos ilegales por la 4ª. Convención de Ginebra; (6) El Tribunal Internacional de Justicia, en 2004, consideró ilegal el muro que separa la Franja de Gaza; (7) Unilateralmente determinó que el agua de los pozos palestinos sea distribuido a 60 litros/día por cada palestino, mientras los de la religión oficial de Israel reciben 350 litros/dia; (8) Siempre atacó a la esperanza y a la dignidad de los palestinos; y, (9) La intifada afectó seriamente su imagen. Se le puede añadir la participación de Benjamin Netanyahu en la Asamblea general de la ONU, 22 de setiembre de 2023, donde muestra el nuevo mapa del Oriente Medio sin Palestina.
Resulta, entonces que esa acción coordinada continua en el periodo actual. De un lado, ante la acción militar de Hamas el 7 de octubre de 2023, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu declara: «Estamos en guerra» y pone en marcha la operación «Espadas de Hierro», que utilizando aviones israelíes bombardean la Franja de Gaza, se supone que a las instalaciones de Hamás; lospalestinos reportan que los ataques israelíes han dejado, de salida, más cerca de 200 muertos y 1600 heridos; pero lo más importante es la declaración del ministro de defensa, Yoav Gallant: «Ordené un asedio total sobre la Franja de Gaza. No habrá electricidad, ni alimentos, ni gas, todo está cerrado. Estamos luchando contra animales humanos y actuamos en consecuencia».
Por otro lado, en rápida secuencia se pronuncia el presidente norteamericano, Joe Biden, para afirmar que “Israel tiene el derecho de defenderse y defender sus habitantes” y anuncia que un portaaviones, buques y aviones se dirigen al este del mar Mediterráneo, luego el secretario de Estado Antony Blinken (12/10) visita Israel para confirmar que el respaldo norteamericano es amplio; no está solo, lo acompañan explícitamente Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido (09/10), aun cuando declaran que reconocen “las aspiraciones legítimas del pueblo palestino y el apoyo de medidas equitativas de justicia y libertad para israelíes y palestinos por igual”.
Mensaje claro: Israel está siendo agredido con uso de acciones terroristas y por lo tanto tiene derecho a defenderse.
No es bien así; Ronen Bergman, periodista e investigador israelí especializado en inteligencia, terrorismo, seguridad nacional y armas nucleares, publicó en 2018 el libro Rise and Kill First [Levántate y mata primero en traducción libre] donde afirma que Israel «asesinó a más personas que cualquier otro país del mundo occidental»; y más, utiliza el Holocausto nazi para santificar su condición de víctima hereditaria y justificar su estado colonialista, su apartheid, sus campañas de asesinatos en masa y su versión sionista del espacio vital.
Los regímenes occidentales que apoyan Israel también tienen antecedentes colonialistas que derivaron en este tipo de crimen contra la humanidad, Francia, Alemania, Inglaterra entre otros, estos son cómplices calificados, dando soporte económico y militar a Israel; Estados Unidos es, en realidad, co-autor del genocidio.
Capitulo especial es la prensa corporativa y su gimnasia para convertir la clara propuesta de continuación del genocidio y ampliación de la limpieza étnica: Reuters lo califica “anuncio chocante de Trump”, Metro World News “Donald Trump sorprende al mundo: Estados Unidos tomará el control de la Franja de Gaza…”, 20 Minutos, edición en español “Trump quiere que Gaza sea la Nueva Riviera de Oriente Medio: Seria maravilloso”, ABCPremium “Trump dice que EE.UU tomará el control de Gaza y ordena palestinos a evacuar”, El País “La polémica propuesta de Trump sobre Gaza: enviar a miles palestinos a Jordania y Egipto” y mucho más. ¡Que impresionante ejercicio de redacción para justificar o intentar maquillar lo que simplemente es genocidio y limpieza étnica!
Y existe la complicidad del silencio. Nuestros países, nuestras instituciones, sindicatos, asociaciones, movimientos ¿Cómo se están posicionando?
¡Yo no me callo!
Hasta breve.